El trabajo de un coach consiste en señalar el camino. “Es el guía, el indicador, el que marca las pautas, porque en esta disciplina el experto es el cliente.
Las sesiones, por lo general, son semanales y su duración puede ser de media hora a una hora. Se trata de una técnica adaptada a las nuevas tecnologías, así los encuentros también pueden desarrollarse a través del teléfono o vía Internet. El 80% de los clientes son atendidos por teléfono. De esta manera, se centran antes en el fondo del asunto.
El proceso de ayuda del coaching suele durar entre 6 y 9 meses. “Los resultados se consiguen enseguida y la persona pronto empieza a descubrir cosas de sí misma.
“En ocasiones nos bloqueamos, no tenemos las metas claras y si las tenemos, no conseguimos llegar a ellas porque no sabemos cómo hacerlo.
Para muchos, una vida de éxito consiste en hacer lo que uno quiere, como cambiarse de casa, ganar más dinero en el trabajo o llevarse
mejor con los compañeros. En todos estos terrenos es donde entraría el coaching personal”,
“El objetivo principal es conseguir que el cliente sea consciente de lo que tiene y no tiene, de lo débil y lo fuerte que es ante
el objetivo deseado. En definitiva, de lo que puede hacer. Una vez que haya asumido esto, puede tomar responsabilidades y trabajar
de una manera eficaz en lograr sus deseos”